Visor Fiscal es un servicio operado por Rodrigo Pérez Reynaga, con domicilio en San Mateo Evangelista 4098, Col. Lomas de San Miguel, C.P. 45589, San Pedro Tlaquepaque, Jalisco, México. En adelante, "nosotros". Quien usa el servicio es "el cliente".
Para reclamaciones o aclaraciones:
Visor Fiscal reporta información publicada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en sus listados de los artículos 69, 69-B y 69-B Bis del Código Fiscal de la Federación, señalando en cada caso la fecha de corte de los datos y la fecha en que nosotros consultamos la fuente.
El servicio no emite opinión fiscal, contable ni legal, no presta asesoría, no representa al cliente ante ninguna autoridad y no otorga garantía alguna sobre la situación real de ningún contribuyente. Que un RFC no aparezca en un listado no significa que exista, que esté activo ante el SAT, ni que sus operaciones sean válidas: significa únicamente que no figura en las publicaciones consultadas a la fecha de corte señalada.
Tampoco somos una autoridad ni tenemos relación con el SAT. Somos un servicio independiente que lee publicaciones que cualquiera puede consultar.
No somos contadores públicos ni asesores fiscales, no dictaminamos estados financieros, no formulamos consultas ante la autoridad y no representamos a nadie. Si necesitas una opinión sobre tu caso, la da un profesional que lo conozca; nosotros solo te damos el dato con su fecha.
El cliente es el único responsable de las decisiones fiscales, contables, comerciales y de cualquier otra naturaleza que tome a partir de la información que le entregamos, así como de las que tomen sus propios clientes.
La información que damos es un insumo, no una recomendación. Decidir si se contrata a un proveedor, si se deduce un comprobante, si se corrige una declaración o si se documenta una operación es criterio profesional del cliente, y así se ejerce.
Todos los datos provienen de publicaciones del SAT. Cada resultado indica la fecha en que descargamos y verificamos el archivo y, cuando el propio archivo la declara, su fecha de corte. Las dos son distintas y nunca se presentan como si fueran la misma.
El SAT publica estos listados varias veces al mes, sin calendario fijo. No controlamos cuándo publica, ni el contenido, ni la exactitud de lo que publica.
Cuando un dato no proviene de una verificación nuestra sino que se dedujo de las fechas que el propio SAT informa, aparece marcado como reconstruido. Un dato reconstruido nunca se presenta como verificación propia.
La constancia es un documento en PDF que reproduce el resultado de una consulta con su fecha, la huella digital SHA-256 de los archivos del SAT que la respaldan y un código para que un tercero la compruebe en línea.
La constancia acredita qué informaban los listados del SAT en la fecha señalada. No acredita la existencia de las operaciones, ni la identidad del contribuyente, ni su situación ante el SAT en cualquier otra fecha.
Cada constancia se emite una sola vez, con folio propio, y no se regenera: si el cliente la solicita de nuevo se le entrega el mismo archivo. Esto es a propósito, para que no existan dos documentos distintos con el mismo folio.
Cuando el nombre del contribuyente no aparece en ningún listado del SAT, se imprime el que capturó quien la solicitó, señalando en el documento que no fue confirmado contra los listados.
El cliente se obliga a no:
El verificador gratuito tiene un límite de consultas por hora. No es una restricción comercial: es lo que evita que un programa lo convierta en su propia base de datos.
Nuestra responsabilidad total frente al cliente, por cualquier causa y sin importar la vía por la que se reclame, está limitada al monto que ese cliente nos haya pagado durante los 12 meses anteriores al hecho que dé origen a la reclamación.
En particular, no respondemos por: lo que el SAT publique, deje de publicar o publique con error; interrupciones del servicio; decisiones que el cliente o terceros hayan tomado con la información; ni por daños indirectos, pérdida de utilidades, multas, recargos o contingencias fiscales.
El servicio puede contener errores, y conviene decirlo antes de que ocurran. Es un sistema informático: puede mostrar información incorrecta o desactualizada, dejar de mostrar información que sí está publicada, no enviar un aviso, enviarlo tarde o enviarlo duplicado, interrumpirse, o fallar al procesar un archivo. Trabajamos para que no pase y registramos cada incidencia, pero no garantizamos que el servicio esté libre de errores.
Por eso este servicio no sustituye la consulta directa a las publicaciones del Servicio de Administración Tributaria. Antes de tomar una decisión con consecuencias fiscales, la información debe confirmarse en la fuente oficial.
Este límite tiene excepciones, y conviene que estén escritas: no aplica a los daños causados por dolo o mala fe, ni a los daños a las personas, ni en ningún caso en que la ley no permita limitar la responsabilidad.
En particular, nada de esta cláusula pretende liberarnos de responsabilidad civil frente a un consumidor: el artículo 90 de la Ley Federal de Protección al Consumidor tiene por no puestas las cláusulas que hacen eso, y no es lo que se busca aquí. Lo que esta cláusula limita es el monto, no la existencia de la responsabilidad.
El tratamiento de datos personales se rige por nuestro aviso de privacidad, que forma parte de estos términos.
Cuando el cliente sube o reenvía RFC de terceros -sus proveedores, o los de sus clientes-, el cliente manifiesta que tiene facultades para hacerlo. En ese tratamiento el cliente actúa como responsable de esos datos y nosotros los tratamos por su cuenta y bajo sus instrucciones.
Este servicio nunca pide, recibe ni almacena la e.firma (.cer, .key ni su contraseña) ni la contraseña CIEC de ningún contribuyente. Si alguien te las pide a nombre nuestro, no somos nosotros.
Procuramos que el servicio esté disponible de forma continua, sin comprometer un porcentaje de disponibilidad. Podemos modificar, suspender o descontinuar funciones, avisando con anticipación razonable cuando el cambio afecte lo contratado.
Estos términos pueden cambiar. La versión vigente es siempre la publicada en esta página, con su fecha. Un cambio relevante se avisa por correo a los clientes con plan activo.
El servicio reproduce listados que el SAT publica por mandato de ley. No los elaboramos, no decidimos quién aparece en ellos y no podemos modificarlos.
No emitimos juicio, calificación ni opinión sobre ninguna persona. Los niveles que muestra el servicio describen qué le toca revisar a quien consulta, no lo que es el contribuyente consultado. No afirmamos que nadie haya incurrido en conducta alguna.
Quien considere que no debe aparecer en un listado tiene el procedimiento de aclaración ante el SAT que prevé el artículo 69 del Código Fiscal de la Federación. Cuando el SAT deja de publicar a un contribuyente, este servicio deja de mostrarlo en la siguiente revisión. Además hay un canal directo: si apareces en este sitio.
Estos términos se rigen por las leyes de los Estados Unidos Mexicanos.
Si eres consumidor en términos de la Ley Federal de Protección al Consumidor, puedes acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) y a los tribunales de tu propio domicilio. No te pedimos que renuncies a eso, y si alguna parte de este documento pareciera decir lo contrario, esa parte no aplica.
Para quien no sea consumidor en esos términos, la competencia corresponde a los tribunales de San Pedro Tlaquepaque, Jalisco.
Fecha de esta versión: 2026-10-18.